Vivir con piscina en la costa mediterránea tiene condicionantes propios. El salitre, la evaporación y la ocupación estacional condicionan cada decisión técnica.
Por donde hay que empezar es el cuarto de máquinas. Una bomba mal dimensionada obliga a un mantenimiento constante que no debería hacer falta. Luego está la química: los sistemas de electrólisis y la web dosificación automática estabilizan la piscina sin intervención diaria.
En la Axarquía y la Costa Tropical hay empresas que trabajan toda la comarca.
Otro punto importante es el tiempo de reacción. En temporada alta un fallo de bomba deja la piscina fuera de uso, y más aún si hay huéspedes dentro. Merece la pena aclarar plazos y disponibilidad antes de firmar nada.